Mi homenaje un aguerrido sonorense

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Por Francisco Ruiz
Tijuana, B. C., 23 de marzo de 2018.- Luis Donaldo Colosio Murrieta oriundo de Magdalena de Kino, una localidad situada en el norte de Sonora, la cual fue fundada durante el siglo XVII y actualmente residen poco más de 30 mil habitantes. Nació el 10 de febrero de 1950 y desde pequeño se distinguió por ser un aguerrido sonorense. Fue el mayor de los seis hijos del matrimonio Colosio Murrieta.

Galardonado por el Presidente López Mateos por su desempeño académico. Ganó los primeros lugares en las justas de declamación y poesía. Fue alegre y dedicado, cumplido y formal, ocurrente y muy leal.

Tuvo una destacada trayectoria como servidor público. Contendió como candidato a diputado federal por el Distrito Electoral 01 de Sonora, logrando formar parte de la LIII Legislatura del Congreso de la Unión. Después, lo eligieron Senador de la República.

En Valparaiso, Chile, Colosio habló del dinamismo de los jóvenes, de su admiración hacia la fortaleza de las mujeres y elogió a la sociedad crítica, informada y demandante. Sin ese desarrollo social se frustran aquellos ideales de las comunidades modernas –dijo–.

Como aspirante presidencial escuchó a las miles de voces que le externaron su apoyo y simpatía, y quienes no, también. Así era Colosio, un hombre plural que trabajó al servicio de la gente. Llamó a la puerta de los mexicanos para pedirles más que su voto, les pidió su confianza; empeñando a cambio su palabra.

Siempre nos preguntaremos cómo hubiera sido la Presidencia de Luis Donaldo. Vayamos más allá de lo que pudo ser el legado de Colosio, sino cuál es: la gracia de provenir de la cultura del esfuerzo y no del privilegio. Como sus padres, como sus abuelos, Colosio fue un hombre de trabajo que confió siempre en los hechos, más que en las palabras.

Que sí Colosio cambió algo. ¡Por supuesto! Más para bien que para mal. Transformó la vida de sus padres, formó una familia junto a Diana Laura Riojas y sus hijos. Aquel 23 de marzo, Donaldo dio un giro a las instituciones, a la manera de hacer política. Se convirtió en un parte aguas en la vida democrática, en un personaje icónico para nuestra ciudad y en un punto de referencia en la historia contemporánea de México. Cambió la perspectiva de generaciones y sembró en mí, el interés por el quehacer público.

Con su recuerdo, Luis Donaldo nos convoca a trabajar incansablemente para construir un mundo mejor que el que nos ha sido prestado por nuestros hijos. Hace 24 años, una bala extinguió la vida de Colosio pero, a su vez, sus ideales fueron destinados a vivir para siempre.

Por todo ello, más allá de limitar la figura de Colosio a víctima fatal de un disparo, bien haríamos al considerarlo como un digno ejemplo de la cultura del esfuerzo. ¡Ese es su verdadero legado!

Post Scriptum.- “México es un pueblo con hambre y sed. El hambre y la sed que tiene, no es de pan; México tiene hambre y sed de justicia”: Justo Sierra.